jueves, 29 de mayo de 2014

Pequeña salvación.

Pasan los días y es lo único que tengo claro. Puede que mi día a día sea un completo desastre pero tranquiliza tener algo a lo que aferrarse cuando te sientes perdida. Además cada día estoy más segura de ello, cada día me tranquiliza mas escribir. Cada texto, cada simple frase me hace sentir bien. Tal vez sea porque me siento más segura tras las letras, o tal vez porque me resulta extrañamente satisfactorio.

Cuando pienso que está tan cerca se me pone un nudo en el estómago. Un año. Dentro de poco más de un año podré decir que lo he conseguido, y estoy preparadísima. Me quede aquí o me marche a otra ciudad, eso no me importa. Solo quiero que llegue ya el momento.

Bueno... ¿a quien quiero engañar? Estoy acojonada. Porque estoy preparada para conseguirlo, pero no para fracasar, y... ¿quién sabe? Puedo no conseguirlo, puedo estrellarme y que mi sueño se estrelle conmigo. No soy negativa, en absoluto, pero es una posibilidad. Y volvemos a lo de siempre, a la puta inseguridad. El día que deje de ser insegura, ese bendito día, mi vida cambiará. Como dice un ídolo 'a veces falta valor', y tarde o temprano tendré que sacar todo el que se supone que llevo dentro si quiero llegar a cumplir mi sueño.

Pero, eh, el de ahí arriba, no lo dudes, que te lo prometí y yo siempre cumplo mis promesas, si no, no las hago, ya lo sabes. Además, ahora tengo otra persona más por quien luchar, la habrás visto supongo. Madre mía como os echo de menos...

Ya lo veréis, me veréis cumplir mi sueño. Lo tengo claro. Por vosotros. Por mí.

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